Venid y aclamad al
niño helado
Que desde sus pieles
manchadas
Nace la libertad de
los pueblos
Dale tu carne, y tu
alma
Que vivirán, con su
calma
Heredero del caos, y
la libertad
Les muestra a todos
Que no hay nada malo
en la maldad.
Los pueblos lloran
que se ha marchado
Los pueblos felices
cuando ha llegado
Sus manos frías
Se han manchado de
religiosos y cristianos.
La cruz invertida,
la hoguera ardiendo
Son los pecados sus
mandamientos
Libera el alma de
este cuerpo
Que ya soy tuyo
Come este cuerpo
Se mi caníbal,
también mi dueño.
No hay comentarios:
Publicar un comentario