Desde tu
nube interna
Te veo
en el deseo
Sangriento
e inmodesto
Abreviando
los manjares
Mas prohibidos,
más osados
Más carnales,
más bestiales.
Y te
debes los rugidos
De mil ángeles
caídos
Devorados
por tus fauces
Audaces
y fugaces
El llanto
de un planeta
Que en
tus manos aparece.
Todo a tu
paso desaparece
Tu todo
poderoso destino
De auto
devorarte
Apareces
y te llevas todo
Vas vagando
por universos.
Dejando
a todos en ti inmersos.
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